Parece que el Alcalde quiere nombrar a los seis consejales del PP en La Rua personas “non gratas “. Se habla de recogida de firmas para tal medida. Esto es un agravio colectivo a los cerca de 1500 vecinos que votamos a estos consejales y los apoyamos pues nos representan a nosotros. Su “pecado” se dice que se ponen piedras en el camino que lleva a el éxito de Rieter. Los hechos no apoyan las palabras. Nuestros concejales del PP no han tomado ninguna iniciativa en contra de Rieter. Esto es una burda manipulación.
Todos queremos que Rieter tenga una operación exitosa en La Rua. Todos queremos que cumpla con las expectativas e ilusiones que ha despertado. Todos queremos que pueda ofrecer muchos mas puestos de trabajo de los anunciados para que se compensen los sacrificios económicos que ha costado. Todos queremos que detrás de Rieter vengan muchas empresas mas a La Rua. Y si se les dan las mismas condiciones que a Rieter tendremos una larga lista de solicitudes.
El Alcalde y su grupo de gobierno son responsables de las decisiones que ellos toman. Es posible que hayan tomado algunas que no se han apegado del todo a la legalidad a juzgar por el número de denuncias que se han presentado en su contra. Los tribunales decidirán en su momento en un sentido o en otro. Cuando se toma una decisión, se sopesa si el resultado compensa o no el riesgo y se actúa en consecuencia. El alcalde, como cualquier otro, puede equivocarse, o no. La oposición tiene la decisión de saltarse la ley o exigir el apego a la misma.
La oposición representa un importante número de vecinos que en su momento les votamos (un 45% de los votos). Tiene también una función clara y definida. Si se le permite, debe ayudar en lo que sea en beneficio del pueblo. También es un mecanismo de control para que las cosas se hagan como es debido y se respete la legalidad. Si no lo hace no cumple su función. Cuando se salta la legalidad se saltan los controles tambien. Este control es de máxima importancia cuando se trata de temas relacionados con el dinero. ¿Por qué? Por que el dinero que gestiona el Concello no es de los que nos gobiernan, es el dinero de todos los vecinos. Los que gobiernan pueden cambiar, pero las deudas quedan a los vecinos.
Yo pregunto: ¿Cómo puede poner piedras en el camino quien solo quiere que las cosas se hagan con claridad? ,¿Si todo ha sido hecho correctamente en que puede perjudicar que salga toda la verdad y la información a la luz?¿Qué pasará con los que no demos la firma para declarar los concejales personas non gratas?¿ Nos satanizarán también?¿No es esto el principio de un“pensamiento unico” característico de otros sistemas de gobierno? Hace año y medio sufrimos un ambiente de crispación y de linchamiento de algunas de estas mismas personas, basado en falsedades. Hubo dos manifestaciones a la que algunas personas de buena fe fueron engañadas. ¿A quién beneficia la crispación? ¿A quién beneficia la división del pueblo? ¿Qué se trata de esconder detrás de la crispación política? ¿Es este otro caso donde alguien ha dicho “el fin justifica los medios”?¿Tendrán las municipales de el próximo año algo que ver en todo esto? Con solo mirar al pueblo y los años que llevamos divididoses evidente que la división no nos ha beneficiado.
Se nos está pretendiendo confundir con que una acción en contra del Alcalde es una accion contra Rieter y en contra de La Rua. De esto nada. Son tres temas distintos. Se nos quiere hacer creer que si quieres a La Rua y quieres a Rieter, tienes que estar de acuerdo con todo lo que el Alcalde decida y en la forma que el decida. Esto no tiene que ser así. El alcalde es solo una persona, Rieter es una empresa, y La Rua somos todos nosotros, los que pagamos. El alcalde puede tener motivaciones personales, Rieter empresariales y los únicos que representamos el bien colectivo somos todos los vecinos de este pueblo. La convivencia tiene mérito si se puede dar entre nosotros aunque tengamos diferencias de opinión. Si solo podemos convivir si pensamos igual estamos apañados.
Atentamente,
Isauro Martínez-Cairo Montemayor
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